Tú eres la imagen de tu país

Tú eres la imagen de tu país

Hace mucho tiempo mis padres, colombianos, se fueron a un país llamado Venezuela en busca de un sueño. Este es un caso bastante frecuente sobre todo por la época en que suceden los hechos. Para ese entonces, Colombia no se encontraba tan bien económicamente como esta hoy en día y las oportunidades de empleo eran menores comparado con el país bolivariano. 

Durante los años 80 y 90 en Colombia se empezaban a manifestar los carteles del narcotráfico liderados por Pablo Escobar Gaviria. Muchos colombianos empezaron a emigrar del país cafetero en busca de mejores condiciones de vida, encontrar un lugar donde salir a la calle sin el miedo de que estallara una bomba se había convertido en un lujo.

Como consecuencia de esta coyuntura muchas personas en distintos países, entre ellos muchos venezolanos (no todos), empezaron un proceso de estigmatizar al colombiano. Decir que eras de Colombia provocaba en muchos el deseo arduo de decirte cosas por el estilo de “del país del narcotráfico”, “guerrillero”, o hasta el punto de preguntarte a que cartel pertenecías.

Esto es sin duda una de las cosas que más me producen repudio en este mundo luego del racismo. No todos los alemanes son nazis, ni todos los argentinos son prepotentes y mucho menos todos los musulmanes son terroristas. Sin embargo, por aquella época la conducta de muchos colombianos pertenecientes a estos carteles se encargaban de hacer méritos para seguir dañando la imagen del país, y como dice mi madre “pagan justos por pecadores”.

Muchos años han pasado desde la euforia de estos grupos delictivos y el estigma ha disminuido en gran proporción. Hoy en día he tenido oportunidad de ver la cantidad de europeos que visitan tierras colombianas ya sea porque quieren conocer sus hermosas playas, ciudades o como no, conseguir una bella colombiana como esposa. 

Pero aunque el estigma ha disminuido me causa curiosidad de que muchas personas aun no logren superar esa época oscura del país neogranadino. Sin embargo hay diversas actitudes que he visto en muchas personas en el extranjero al momento de hablar de una nacionalidad y como no, de su comportamiento en si. 

No leemos

Recuerdo con desagrado una oportunidad en la que un ciudadano español se dirigió a decirme, y cito “No voy a Venezuela porque allá todavía están muy atrasados y andan en tapa rabo” esto a su vez me causo risa, porque en un mundo tan avanzado como en el que estamos ahora, con la cantidad de medios de comunicación y maneras de documentarse, que una persona me diga esto me hace pensar que el enriquecimiento cultural esta decayendo en la medida en que empezamos a prestarle atención a cosas menos importantes o más superficiales en internet.

No se necesita ir a un país para saber a grandes rasgos como se encuentra. No se necesita estar en Colombia para saber que ya no es aquel país violento de los años 80, por el contrario es un país con un crecimiento económico bastante bueno. Los países tienen problemas, y eso creo que negarlo en este momento es absurdo, pero los problemas son parte del desarrollo de una nación y aunque eso afecte el sentir nacional no es lo que define completamente a todos sus habitantes, es por eso que debemos tener cuidado al generalizar.

Las películas o series

En los últimos años se ha tratado de llevar a las pantallas las historias del narcotráfico o guerrilla a productos comerciales que permitan contar el relato a aquellas personas que no vivieron esa época o que no estuvieron en el país. En este punto pasa algo muy curioso ya que muchos colombianos, entre ellos muchos amigos, se indignan cuando sale la serie de “Pablo Escobar” o cuando se estrena “El Capo”, por cierto esta última no es un caso de la vida real, aunque muchas personas en el extranjero piensan que si y para ellas les recomiendo leer el punto anterior.

El caso es que me parece un tanto hipócrita que estas personas se indignen con las series del narcotráfico y a su vez estén comprando entradas para ver películas de la segunda guerra mundial donde los nazis no se cansaban de matar judios. Creo que los alemanes saben lo que paso en esa época, no deben estar orgulloso por lo sucedido, pero no están protestando a cada instante por el rodaje de estos films. 

La historia son hechos que sucedieron en un lugar y momento dado, y deben contarse tal como sucedieron para que nosotros y nuestros predecesores no vayamos a sufrir el mismo cuento. De hecho he sido una de las personas que más he aprendido con las historias narradas en algunas de estas producciones. Y quiero resaltar la palabra “algunas”, porque todo en exceso es malo. No todas estos rodaje son dignos de estar en una pantalla, hay muchas de esas historias que están mal contadas, o que solo buscan captar a ese publico que no es exigente con lo que ve.

Si bien estoy de acuerdo con que el entretenimiento al final, es solo eso, entretenimiento, y que somos nosotros los que tenemos que tomarnos la tarea de instruirnos mejor. No estoy de acuerdo con que todas estas producciones sean de la misma categoría, hace falta producciones de otros temas, de otras historias más fascinantes, de historias como “El abrazo de la serpiente”.

Tolerancia

Muchos de mis amigos me dicen “negro” por cariño. La verdad me gusta que me digan así, nunca he tenido problema alguno con esta palabra. Pero al parecer la etapa del racismo no se ha superado del todo, aun quedan muchas personas que cuando se les dice negro se ofenden. He llegado a la conclusión que si a usted le dicen negro y se ofende, usted es el racista, ya sea negro o no. 

Los seres humanos nos gusta usar el humor como medio para alejar nuestros problemas y en muchas oportunidades lo usamos para burlarnos de ellos o reírnos de nosotros mismos. No todos piensan igual, eso esta claro. Muchos grupos terroristas arraigados a una creencia o religión, son bastante intolerantes cuando otras personas usan el humor negro en estas cosas.

Creo que nos hace falta mucho que avanzar en estas civilizaciones para aprender a tolerar a las personas, para entender que no todos pensamos igual, que debo aceptar el pensamiento (ya sea erróneo o correcto) de las demás personas pese a que no comulguen conmigo.

Nunca debemos permitir que nos atropellen, ni que nos insulten, pero existen medidas mas adecuadas para exigir el respeto. No podemos pagar con la misma moneda aquel inculto que nos hizo un comentario fuera de lugar, por el contrario tratemos de educarlo, para que sea una mejor persona. 

Compartir con personas que comulguen con tu manera de actuar y de pensar es algo muy fácil, el reto esta en compartir con aquellos que necesitan una ayuda, o que necesitan entender mejor este mundo.

Decidí dejar este para el final, porque me parece el más importante de todos. Hace algunos meses estaba conversando con un amigo sobre su viaje a Europa, le pregunte sobre el costo de los tickets (pasajes) para el metro y me dijo que no recordaba porque el siempre se “colaba” en el metro de Francia para no pagar su ticket. Esto me dio cierto asco ya que muchas personas en Europa tienen una mala idea sobre los latinos y este personaje se encarga de alimentar ese pensamiento y esos malos comentarios que no nos ayudan en nada. Esta actitud es la que se define en latinoamérica como viveza criolla. 

Es por eso que cuando estamos en otro país, y más importante aún en nuestro propio país, con nuestro amigos, con nuestros familiares siempre debemos de hacer el esfuerzo de tener una conducta adecuada, pensando en que cada una de nuestras actitudes alimenta el pensamiento sobre muchos latinos que en algún momento visitaran otros países.

Si a usted le ofenden en la calle, no ofenda usted. El hecho de que alguien grite mas duro no significa que tenga la razón. Recuerde que una ofensa verbal no justifica una ofensa física.

Cuando se encuentre fuera del país, trate de acoplarse al reglamento y no viole las leyes. Lo que más le gusta a los nativos es que un extranjero honre a su país, haciendo las cosas correctamente y nunca pasando por encima de los demás.

Si se encuentra en un aeropuerto ingresando, y le piden revisar su maleta por su país de origen, no se disguste, piense que es una excelente oportunidad de demostrarle a la otra personas que usted no esconde nada y que usted esta ahí para ayudarlo con la mayor educación posible. 

Si en un país extranjero se sintió mal tratado, cuando alguien de ahí este en el suyo trátelo mucho mejor que como lo hicieron con ustedes en esa oportunidad. La mejor publicidad es el boca a boca, todos somos pequeños engranajes de una gran maquina y por ende si todos hacemos nuestra pequeña parte, les aseguro que la maquina funcionara mucho mejor, y pensar en cuantas guerras nos hubiésemos evitado.

Así para finalizar, dejemos la viveza criolla a un lado, no nos creamos lo que no somos, riamos en cada momento, honremos el país en el que nos encontramos, no hagamos mala publicidad de nosotros mismos, trabajemos en pro de un futuro mejor y recuerde sobre todo que no todos los indios son hindúes.

Les deseo una feliz semana santa, en mi caso soy católico así que deseo que Dios los bendiga.

Nos vemos en un próximo post.

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