Paz o Justicia

Paz o Justicia

Durante las semanas anteriores he estado leyendo sobre los resultados del proceso de paz en Colombia, las consecuencias, y todo el alboroto que se encuentra alrededor de este tema. Como siempre en los países latinos la noticia del momento siempre se encuentra rondando en todos los medios de comunicación del país, esto es así durante un tiempo, ya luego el pueblo olvida o llega un nuevo escándalo al cual hacerle frente.

Pero parece que muchas personas no entienden que lo que vivieron el pasado 02 de Octubre en las urnas fue un momento histórico. Algunos cargados de arrogancia e indiferencia decidieron no salir hacer parte de esto y paradójicamente son los que mas se quejan.

Sin embargo haciendo un análisis no tan profundo desde que inició el proceso de paz comandado por el presidente Juan Manuel Santos, actual premio Nobel de la Paz, me da la sensación de que todo el país no estaba en la misma sintonía o no comprendían lo que se estaba viviendo, prueba de que lo que digo es cierto es el gran porcentaje de abstención que existió en el resultado.

El Conflicto

Colombia ha vivido un conflicto armado que cumple 52 años. Es un problema que muchos presidentes que han pasado por el palacio de Nariño, uno tras otro han intentado formar parte, bien sea terminándolo por la vía armada o por el dialogo. Muchos deben saber que este no es el primer intento de dialogo de un gobierno colombiano con la guerrilla, este es uno más y de hecho el que más se ha acercado a la finalización de esta tortura que viven nuestros hermanos colombianos.

Este conflicto le ha costado muertes inocentes, desplazados, daños a la infraestructura del país, daños a la economía, la imagen de Colombia en el exterior estuvo manchada en el pasado y aunque se ha logrado mitigar un poco el problema, hoy sigue siendo tema de conversación en el exterior.

U

Soy seguidor de Alvaro Uribe Vélez desde que llegó a la presidencia en el 2002, con ideas claras y un objetivo conciso que me hizo creer que Colombia mejoraría en muchos aspectos. Debo aclarar que el hecho de que sea uribista no quiere decir que sea fanático, y que aplauda todo lo que este señor hace. La verdad cuando veo personas fanáticas de un partido político o religión, me consume un miedo profundo por ellos.

Haciendo un balance, Uribe me pareció un buen presidente en su momento, yo estaba de acuerdo con que el conflicto había que terminarlo acabando con este grupo terrorista que no conoce el significado de los “derechos humanos”, es una postura válida.

Santos

El presidente Juan Manuel Santos recibe el relevo en el 2010 y entrando a su mandato logra dar un golpe claro a la guerrilla, muchos creíamos que Santos venía por el mismo camino y que el fin del conflicto se iba a dar por este medio.

Pero esta película tiene su primer giro una vez que Santos empieza un proceso de dialogo con la guerrilla para acabar el conflicto por la vía pacifica algo que nos sorprendió a muchos ya que Santos venía del gobierno de Uribe y entendíamos que compartía la misma filosofía.

Pero para mi asombro y decepción no fue así, Santos quería sentarse a conversar con el cáncer de Colombia. Así fue, en el 2012 empieza el proceso de paz en la Habana, Cuba. Un proceso lleno de sangre, porque en Colombia aún se tardaba para llegar a un cese al fuego bilateral.

Cese al fuego

Para el 2014, Santos es reelegido por los colombianos con la promesa de que a La Paz de Colombia le faltaba muy poco. Y es así como para el 2016 llega el cese al fuego definitivo entre la FARC y el gobierno colombiano. A estas alturas del partido, Santos había logrado lo que muchos presidentes en Colombia no habían podido.

En Colombia las noticias sobre enfrentamientos entre la guerrilla y el gobierno no se escuchaban, el pueblo estaba tranquilo, pero a la expectativa de lo que se hablaba en la Habana.

Entonces el gobierno entregó al país un lote de acuerdos al que habían llegado para finalizar el conflicto, un total de 297 páginas a disposición de cualquiera que quisiera estar enterado de las conversaciones. Dio un plazo de 30 días para leerlo, entenderlo y decidir si al país le convenía o no.

El nuevo conflicto

Este punto es donde sí quiero profundizar, porque han existido un sin fin de errores e irresponsabilidades de muchas posturas en el país de cara a esta posible finalización del conflicto, tanto del lado del gobierno como de los ciudadanos.

Paz

En primera instancia debemos recordar que se trata de un proceso de paz, donde ambas partes hacen un tratado para dejar la guerra, donde ambas ceden espacio y ambas partes van a perder algo. Creer que la FARC después de 52 años van a dejar la “libertad” de la selva por entrar a prisión por voluntad propia es una utopia, eso no va a pasar. Es ahí donde llega la primera perdida, así como ellos van a ser desenmascarados a la sociedad (cosa que le garantizo no es fácil para alguien que su rutina de vida es la violencia) el pueblo debe aceptar que no van a ir a la cárcel. La pregunta es ¿El pueblo está dispuesto a olvidar y seguir adelante?

Justicia

Por otro lado las personas hablaban de que los acuerdos no eran justos ¿Se está buscando paz o justicia? Evidentemente en muchos puntos de los acuerdos quedaba al descubierto que las FARC iban a recibir ciertos beneficios que muchos ciudadanos de bien merecían por derecho propio y los cuales iban a tener que mirar desde lejos a muchos asesinos teniendo cosas que las clases más humildes añoraban con desespero ¿Es justo?

La pregunta

Un error grave del gobierno es la forma como se redacto la pregunta al pueblo ¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? Al leerla dije ¿Qué clase de pregunta es esa? Señores estamos realizando un tratado para finalizar el conflicto entre las FARC y el gobierno colombiano, no en una campaña política donde le ofrecemos el sueño de una “paz estable y duradera” si vota por el “Si”. Es totalmente irresponsable y manipulada la forma en que el gobierno habla con el ciudadano.

Leer

Hay algo muy curioso entre muchos ciudadanos colombianos que conozco, los cuales al parecer no tienen tiempo para leer 297 páginas en 30 días de un acuerdo decisivo para la historia del país, pero si tienen tiempo para leer 540 páginas en 7 días de “Las 50 sombras de grey”, esto la verdad es perturbador. La decisión del bienestar de una nación al final cae en manos del pueblo, pero si el pueblo no quiere tomar partido de la historia, entonces no deben quejarse, porque la oportunidad la tienen.

Manipulación

Sin duda si al pueblo no le gusta leer, lo van a manipular. Ese fue el resultado, yo respeto el resultado ante todas las cosas. El pueblo decidió su futuro y su respuesta es sagrada, sin embargo “muchos” de los que votaron por el “no” hoy deben sentirse algo tontos, ya que votaron por un candidato y no por un concepto claro de lo que era para ellos el proceso de paz. Si bien es cierto que muchas personas, a los cuales respeto, si se tomaron el tiempo para leer los acuerdos, pero aun así votar “no”. Otros solo votaron “no” por la manipulación del combo de Uribe y sus amigos.

No, porque no

Estoy de acuerdo que siempre exista una oposición, es lo más sano, porque te abre los ojos para observar puntos de vista que no habías contemplado antes, te permite tener otra visión de las cosas y dudar por un momento si tú finalmente tienes la razón o no. Pero para poder que exista una oposición deben existir bases sólidas que curiosamente traigan sinergía al trabajo que se realiza. Es por eso que en esta ocasión no estoy de acuerdo con nada de lo que realizó Alvaro Uribe Vélez en el proceso de paz.

Si tan evidente era que el gobierno se estaba equivocando en los acuerdos, él debería haber participado del proceso con más razón aún para velar por los intereses de los colombianos. De hecho cuando Santos le extiende la invitación a hacer parte del proceso, era la oportunidad perfecta para colocar en descubierto los errores del pacto y replantear las cosas.

Es muy fácil sentarse, criticar, insultar y señalar los errores de otro sin aportar nada a la situación. Prueba de eso es un programa tan tóxico conocido como “La Pulla”, el cual posee una gran cantidad de seguidores porque expresa a viva voz lo que muchos ciudadanos tienen por dentro y saca a relucir ese sentir del colombiano de a pie, de una manera apasionada, enérgica y a veces grosera. María Paulina Baena me parece que tiene razón en varios de sus videos en Youtube cuando critica algún político o proceso, sin embargo es destructiva y nada constructiva con su país, viene a ser lo mismo que hace Uribe desde que Santos asumió una postura distinta a su ideología.

Se puede ser critico, pero hay que dar una luz a la sociedad, hay que ayudar a que Colombia sea un país cada vez mejor, desde los ejemplos más simples. En uno de sus últimos episodios hablando sobre el plebiscito, tiene mucha razón de varias de sus apreciaciones, pero no hay ni medio minuto del video que produzca ideas para la mejora de todo este alboroto, eso es grave viniendo de una chica de un poco más de veinte años.

Indiferencia

Indudablemente la abstención en la votación es algo indignante para todos. Incluyendo para el resto del mundo. Es injustificable que un ciudadano después de tantos años de conflicto no se tome el tiempo para leer los acuerdos y salir a votar. No se está eligiendo un nuevo integrante a una banda de rock de un reality, se está hablando del futuro de todos.

Complicado

Resumir 297 páginas de un listado de acuerdo para que el ciudadano escoja “si” ó “no” sobre si acepta dichos tratados, me parece algo muy irresponsable. Veo con dificultad que un ciudadano este totalmente de acuerdo con todo lo expresado en esa redacción, creo que haber dividido la votación por lotes de items iba a hacer más factible para que de verdad conscientemente el pueblo eligiera sobre que cosas esta dispuesto a ceder y en que cosas definitivamente quiere justicia, pero claro esto sería difícil si todos sabemos que la FARC no se va a dejar quitar las cosas así como así.

De cualquier forma la decisión está tomada, ahora nos queda un futuro más incierto que el anterior, donde la buena fe de las personas encargadas es la que hará que este proceso finalice de la mejor manera. Todos los ciudadanos colombianos queremos la paz, pero todos tenemos la labor de conocer más de las cosas que pasan en el país, de esa forma estamos ayudando a Colombia. Se tiene que apoyar con criticas constructivas, labrando caminos de buena voluntad, con ideas concisas y claras que ayuden al bienestar de la nación.

Hermano colombiano, el país se cansó de la guerra, tú seguramente quieres un lugar mejor para ti y tu descendencia, es hora de formar parte de la historia, ayuda desde tu comunidad a que independientemente de que la elección ya pasará, lean los acuerdos y los discutan, de esa forma aprenderán si definitivamente cometieron un error o no en su elección seleccionada.

Nos vemos en un próximo post.

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