Cinco momentos de pánico para salir corriendo

Cinco momentos de pánico para salir corriendo

Muchos de nosotros hemos estado en momentos complicados de nuestras vidas en los cuales nos ha consumido el pánico completamente.

Situaciones que nos han hecho parar de la mesa y salir corriendo sin razonar por completo lo que está sucediendo y cual es la mejor forma de arreglarlo, pero sin embargo acá estamos. De ahí el refrán cliché de que “Todo en la vida tiene solución”, ustedes ya se saben el resto.

Voy a compartir con ustedes 5 situaciones complicadas que he visto en mi y otras personas. Situaciones que literalmente han hecho levantar a las personas del sitio donde este sentada y salir corriendo de inmediato.

5. Recoger la ropa

Esta sigue siendo más común de lo que parece. Es aún más frecuente en madres que en otras personas. Resulta que tu mamá esta hablando con una vieja amiga que se consiguió en un centro comercial. en medio de la conversación tan entretenida que están teniendo, empieza a llover como si “Tormenta perfecta” fuera un juego de niños al lado de esto.

Su madre no presta mucha atención a esto porque el chisme con la amiga está muy bueno. Pero el cerebro minutos después decide enviarle un ping en forma de imagen a la cara, y la imagen no es otra que la ropa que se quedo colgada en la cuerda para secar minutos antes de salir de la casa. Esto provocara inmediatamente dos tipos de reacciones, la primera es que si se encuentra cerca de la casa, le pedirá a su amiga que la acompañe hasta allá para recoger la ropa y que siga el chisme. La segunda y más común en estos tiempos es realizar la llamada telefónica al hijo para decirle “Hijo, me hace un favor y recoge la ropa que deje colgada, que empezó a llover”

La llamada puede traer una reacción en cadena. A veces por donde está la mamá esta lloviendo, pero en casa aún no. Por lo que el hijo dice “La meto en un rato aún no llueve acá”. Minutos después el subconsciente ó la lluvia le dará motivos para correr.

4. Huele a quemado

Este aplica más para el sexo masculino ya que las mujeres fueron bendecidas y este es un caso en que un gran porcentaje de ellas sabe como dominarlo. Tú como hombre sientes la necesidad de saciar tu hambre, por lo que una de las cosas más rápida es prepararte un sandwich.

Vas a la cocina, tomas dos rodajas de pan, le colocas los ingredientes correspondientes y seguidamente lo dejas en el tostador. En ese momento decides ser tenaz y creer que tienes la capacidad de hacer varias cosas al mismo tiempo, por lo que dices “Mientras que el sandwich está listo, voy ver un episodio de tu serie favorita”. En el momento en que está mejor el episodio llega el olor de la cocina que te hará levantarte de inmediato de la silla y salir corriendo a ver si el sandwich carbonizado ya está en su punto o por el contrario decides que ya se te paso el hambre.

3. Sesión abierta

Creo que la cantidad de secretos que existen en esta vida son tan infinitos como la estupidez humana. Y vaya que estas dos cosas se relacionan muy bien en este item. Creo que como en el punto anterior esto le ha pasado a muchos hombres, ya que las mujeres son más inteligentes para estas cosas.

Tú muchacho, te consigues un amigo por la calle y deciden ir a conversar a otro sitio y tomar una cerveza quizás. En el momento en que están charlando sobre sus respectivas relaciones de pareja, llega un recuerdo que te hará temblar hasta los pelos de la nariz. Lo que recuerdas es que has dejado la sesión de Facebook abierta en el computador/celular de tu novia. Segundo error en una serie de errores, ya que lo primero es aún peor.

En tiempos anteriores habría que pararse y salir corriendo a salvar la poca relación que te quedaba, ahora Mark Zuckerberg ha hecho las cosas más fáciles y desde otro computador/celular puedes cerrar las sesiones abiertas que hayas realizado en otros lugares (sí, leíste bien). Y esto no tiene nada que ver con infidelidad (en algunos casos), es solo un tema que reza “El que busca encuentra” y las mujeres son expertas en esto.

2. ¿Y la tarjeta?

Si existieran juegos olímpicos sobre esto les aseguro que yo tuviera al menos medalla de plata. Ya perdí la cuenta en las veces que he botado mi tarjeta de debito en distintos lugares. Lo peor del caso no es perderla, sino el tiempo que existe entre el momento en que la perdiste y el que te das cuenta, ya que el pánico es proporcional a ese espacio de tiempo.

En distintas oportunidades recuerdo haberme dado cuenta cinco días después de perderla y aunque suene irónico la reacción sigue siendo la misma, no quiere decir que porque la haya botado muchas veces significa que lo tome con calma. Siempre que esto sucede una gota de sudor frío sale de mi frente, procedo a revisar la cuenta bancaria y si todo está bien, procedo a llamar al banco.

He visto casos donde la ley de Muphy se hace presente y si las cosas van mal en la cuenta bancaria, esa llamada va a tardar en hacer conexión con algún auxiliar bancario, por lo que no queda más remedio que correr.

1. ¿Yo donde lo dejé?

Esta es, creo, la más popular de todas. Puede suceder en cualquier contexto y la reacción solo puede variar si sabes exactamente donde lo dejaste y te das cuenta que prefieres haberlo dejado en otro sitio.

Puede pasarte en cualquier lugar. Estas entrando a cine, decides enviar un mensaje a un amigo y  cuando tocas dentro de tu pantalón, efectivamente no está el celular. Seguidamente procedes a tocar por todo el pantalón, meter la mano en todos los bolsillos como si estuvieras haciendo los nuevos pasos de baile de Justin Bieber. Y ciertamente no aparece el celular.

La velocidad con la que te levantas de esa silla a buscarlo es directamente proporcional al lugar donde lo dejaste. Si lo dejaste en un sitio público, te levantas y corres de inmediato. Si lo dejaste donde tu novia/o la velocidad puede ser mayor que la del correcaminos. Eso sin mencionar que si tu celular no tiene clave de bloqueo, la teletransportación puede volverse un tema interesante de estudio para ti por esos días.

De cualquier forma creo que los momentos de pánico para cada uno de nosotros son totalmente subjetivos. Seguramente tú tendrás algunos más raros que los mencionados acá y me gustaría conocerlos.

Esto fue todo por ahora, nos vemos en un próximo post.

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